El mercado independiente de la posventa que representan los talleres multimarca se encuentra dividido entre los que prefieren orientar su negocio hacia los motores de combustión -más de la mitad con un 53%-, que constituyen el presente fundamentalmente, y aquellos que ven su futuro en la electromovilidad -el 47% restante-, que se considera el futuro.
Esta es la principal conclusión de una encuesta realizada por Meyle en colaboración con el instituto de investigación de mercado Innofact AG, lo que refleja que el sector considera que está en un periodo de transición, sin un consenso claro sobre el rumbo a seguir, a tenor de lo exiguo del balance.
De este modo, casi la mitad de los talleres afirma que sus clientes aún conducen principalmente vehículos de combustión, por lo que deben seguir centrados en este tipo de motores. Algunos argumentan que la demanda de servicios de electromovilidad es insuficiente, les falta equipo técnico para trabajar con vehículos eléctricos o consideran que las inversiones necesarias son demasiado altas.
Incluso entre quienes consideran la electromovilidad una prioridad estratégica, sólo alrededor del 34% continúa formándose de forma constante.
Del otro lado, aquellos talleres que apuestan por la electromovilidad buscan atraer nuevos clientes, prepararse para el crecimiento del mercado y obtener una ventaja competitiva para el futuro. Es más, los talleres independientes esperan acceder a piezas y soluciones para vehículos eléctricos, recibir formación técnica sobre estos vehículos y también sobre los híbridos, así como contar con herramientas de diagnóstico e instrucciones de reparación por parte de los fabricantes de recambios.
















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