😎 Este verano no solo nos debe de importar el calor.

Las frenadas continuas en puertos de montaña y atascos también ponen a prueba tu sistema de frenos.

Cada frenada genera calor 🔥 por la fricción.

En condiciones normales, el sistema puede disipar ese calor de forma progresiva. Pero cuando las frenadas se repiten una y otra vez, el sistema tiene menos tiempo para recuperarse.

¿Dónde existe mayor riesgo?

⚠️ Bajadas prolongadas.
⚠️ Carreteras con muchas curvas.
⚠️ Tráfico denso y atascos.

Descenso con mucha pendiente 🟰 Mayor velocidad 🟰 Más uso del freno.

Un exceso en el uso del sistema de frenado puede hacer que discos y pastillas acumulen temperatura y pierdan eficacia temporalmente.

Anticípate a cada una de las acciones que tengas que tomar en el viaje:

✅ Reduce la velocidad antes de llegar a una curva.
✅ Intenta usar el freno motor cuando sea posible.
✅ Evita frenadas largas y continuas.

En verano, sobre todo en según qué fechas, es habitual encontrarse grandes atascos en los desplazamientos hacia las zonas de veraneo.

Y, pese a que pueda parecer lo contrario, cuando circulamos a baja velocidad los arranques y frenazos son constantes por lo que nuestro sistema de frenos trabaja constantemente.
Nuestra recomendación 🟰 Mantener distancia | Anticipar el movimiento del tráfico | Conducción suave

Si vas a viajar cargado pide cita en tu taller y revisa los discos, las pastillas y el líquido de frenos.

El líquido de frenos es clave para transmitir la fuerza desde el pedal hasta el sistema.

Con el tiempo y un uso intensivo puede acumular humedad y perder propiedades.

Antes y durante el viaje:

✅Revisión en taller.

✅Reducir la velocidad antes de la curva o la bajada.

✅Evita frenar de forma continua.

✅Utilizar el freno motor.

✅Mantener la distancia de seguridad.

✅Conducir con suavidad.

✅Acudir al taller ante el menor síntoma de pérdida de eficacia.

Por tu seguridad revisa que el sistema de frenado esté en óptimas condiciones antes de salir.